Bécquer empezó con "anoche cuando dormía soné, bendita ilusión..." y yo me atrevo a continuar "que a correr me ponía de Estocolmo la maratón". No, no he corrido la maratón de Estocolmo, ¡ya me hubiera gustado, ya! pero he tenido la "desgracia" de que el congreso al que venía era a principios de mayo y no al final de mayo, que es cuando se corre esta maratón. Pero...
Anoche, cuando dormía, se me ocurrió que, puesto que aquí amanece a las 3.30 a.m. y las conferencias a las que he venido no empezaban hasta las 9 a.m., podría salir a estirar las piernas un rato y hacerme, más o menos, todo el recorrido. Al final, creo que me han salido unos 25-26 km en unas 2 h. No es una gran marca, la verdad, pero que conste que he tenido que pararme varias veces para consultar el mapa y que cuando me encontraba algún monumento (y no me refiero a los que andan...que las suecas de las pelis de Alfredo Landa me parecen una leyenda), le daba la vuelta a la manzana para verlo bien, ¿eh?
Así que anoche me conecté a la web del maratón de Estocolmo para ver por dónde pasaba. Son dos vueltas al mismo circuito y con un perfil vacilón (http://www.stockholmmarathon.se/start/content_popup.cfm?Sec_ID=438). Visto que no me iba a dar tiempo a correr la maratón entera y que, ¡coño que estoy en un viaje de trabajo!, no era cuestión de dar la conferencia reventado y sin medalla, decidí dar solamente una vuelta y ampliar el circuito a una parte de la ciudad que no me iba a dar tiempo a ver. Total, creo que unos 25-26 km con un perfil prometedor.
Hoy me levantado a las 4.30 a.m. con bastante sueño pero dispuesto a alcanzar el objetivo que Bécquer me susurrara anoche al oído. Así que, bien abrigado y con el plátano en una mano y una botella de agua en la otra, salí a poner las calles de Estocolmo pues, para mi sorpresa, no estaban ni los camiones de la basura. Ya decía yo que la de la recepción del hotel me miraba con ojos raros. Yo creía que era por lo bien que me sientan las mallas, pero no...se ve que estaba pensando "anden va esten gilipollen?". Bueno, al menos, una sueca se acordará de mí. :)
En fin, las calles estaban desiertas como las de Madrid en "Abre los ojos". No veáis el pánico que da cuando oyes el eco de tus pisadas en una avenida muuuuuuuy larga, pero bueno, como buen vikingo estaba dispuesto a alcanzar mi Valhalla y reunirme al resto de los guerreros, que para eso soy guerrer13. Pero ahí iba yo Valhallavägen para abajo...Lo que más me gustó del principio de mi carrera fue el paso por el estadio olímpico. No sabía que había uno en Estocolmo. La verdad es que entrar en él acabando la maratón tiene que ser muy bonito porque la parte de fuera tiene forma de castillo vikingo.
No os voy a contar la carrera kilómetro a kilómetro. Eso lo haré el día que venga a correr la maratón esta...porque algún día vendre. ¡A Dios pongo por testigo!...si mi mujer me deja, claro. :)
La verdad es que hacer turismo corriendo es una forma que hace tiempo ni se me habría ocurrido. Ya lo hice en Lisboa hace unos años y hoy lo he vuelto a repetir y tengo que recomendároslo aunque hay que estar en forma para eso y, sobre todo, no salir a correr como un caballo desbocado porque no sabes cuándo te puedes perder.
Una cosa buena que tiene Estocolmo es que amanece a las 3.30 así que mañana alquilaré una bici y me iré a recorrer una isla llena de parques por la que he pasado esta mañana de refilón. El sol se reflejaba en un lago o en el mar (no sé muy bien qué era) y con el cielo teñido de púrpura resultaba una imagen muy bonita, casi tanto como el atardecer en la Malvarrosa (hay que promocionar el turismo nacional). Era precioso así que intentaré volver. Como el resto de la expedición no se levanta hasta las 8.00 o las 9.00, tengo ahí 5 horas de excursión en bici que espero que den para mucho.
Un abrazo a todos
miércoles, 6 de mayo de 2009
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